National Endowment of the Arts - The Big Read
The Adventures of Tom Sawyer

The Adventures of Tom Sawyer

by Mark Twain

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Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain (1876) es un libro para lectores de todas las edades. La mayoría de los lectores lo eligen de jóvenes y lo disfrutan, pero muy pocos vuelven a él más tarde en la vida, cuando sus tonos oscuros y su sátira cariñosa de la vida en un pequeño pueblo pueden resultar más familiares.

El libro se vendió poco al principio pero desde entonces se ha convertido en el arquetipo de novela cómica sobre la niñez en los Estados Unidos. Comienza con varios capítulos de jugueteos episódicos de Tom y su pandilla que crean el ambiente en el que discurre la novela. A todos los adultos del libro les inquieta Tom y se preocupan por su ropa y sus modales, pero también por su futuro y por si este huérfano logrará enderezarse cuando crezca.

Mientras tanto, lo único que a Tom le interesa es faltar a la escuela, coquetear con la niña nueva del pueblo, hacerse rico y leer lo que le plazca. Sólo después de que él y su caprichoso amigo Huckleberry Finn son testigos accidentales de un asesinato, por fin Tom tiene la oportunidad de vivir una aventura tan heroica como cualquiera de las de sus libros. Cuando Tom y su querida Becky Thatcher quedan atrapados en una oscura cueva, él debe recurrir a su imaginación e ingenio si quiere siquiera tener la oportunidad de crecer y llegar a adulto.

A lo largo de los años, Las aventuras de Tom Sawyer ha sufrido injustas comparaciones con su famosa continuación. Huck es un personaje mucho más desarrollado en Adventures of Huckleberry Finn (Las aventuras de Huckleberry Finn, 1885), donde se escapa río abajo con Jim, el esclavo fugitivo, y, a pesar de sí mismo, empieza a descubrir su conciencia. Pero simplemente porque Huckleberry Finn sea un libro más logrado no significa que Tom Sawyer sea simplemente cosa de niños. Twain nunca pudo decidirse sobre si Tom Sawyer era para niños o adultos, y su libro es aun mejor por este motivo.

Si Tom saliera de su pequeño pueblo de Missouri en el siglo XIX y entrara en un salón de clases contemporáneo en Estados Unidos, un consejero académico probablemente lo tacharía de niño que pasa mucho tiempo solo en casa porque sus padres trabajan. Leer Tom Sawyer hoy en día es una invitación a hablar sobre cómo ha cambiado y no ha cambiado la niñez estadounidense; y también a reírnos de la tierna invención de Twain de una gran voz cómica estadounidense.

Personajes principales

Los niños

Tom Sawyer es un muchachito listo, imaginativo, confabulador y mandón que crece en el pueblo ficticio de San Petersburgo, Missouri. Normalmente tarda menos en meterse en problemas que en levantarse de la cama, pero sus intenciones son demasiado buenas y él es demasiado cómico como para que alguien se enfade con él por mucho tiempo.

Huckleberry Finn es el hijo del borracho del pueblo. Huck dice que sí a casi todo lo que Tom le incita a hacer, mientras que Tom envidia la libertad e independencia de Huck.

Becky Thatcher es la niña nueva del pueblo y Tom se enamora locamente de ella. Es coqueta y testaruda, a veces manipuladora, pero lo suficientemente valiente cuando Tom está a su lado.

Sid Sawyer, el medio hermano de Tom, es el santurrón más repelente sobre la faz de la tierra. La tía Polly siempre está comparando a Tom con él, aunque sea un chismoso descarado, alguien que se angustia por cualquier cosa y un llorón.

Los adultos
Tía Polly ha cuidado de Tom desde que murió su madre. Lo quiere de verdad, pero Tom le da mucha lucha y a ella le gustaría que se pareciera más al bueno de Sid.

La viuda Douglas acoge a Huck en su casa y intenta reformarlo. Pero el esquema tan rígido de su vida fastidia a Huck y sólo Tom tiene algo de suerte convenciéndole de que no se vaya.

Muff Potter es un borracho. No es precisamente un mal hombre, pero es débil, cobarde y el candidato perfecto para que alguien aparezca y se aproveche de él.

Injun Joe personifica todo el miedo a lo desconocido que un pequeño pueblo puede sentir al estar situado al borde de una extensa tierra virgen y deshabitada. Violento y cruel, se gana sólo un poco de la compasión del lector casi al final.

Tom Sawyer y Huckleberry Finn

Los dos libros más perdurables de Mark Twain, Las aventuras de Huckleberry Finn y su contraparte juvenil que es frecuentemente subestimado, Las aventuras de Tom Sawyer, representan dos lados de una misma balsa. Tom Sawyer es alegre y honesto, sortea remolinos, pero finalmente se aferra a la ribera de lo convencional. Huck Finn es su contracorriente profunda, oscura, húmeda, acelerada. En ninguna de sus otras obras aparecen estos dos lados opuestos de la personalidad productiva y desgarradora de Twain de manera más notable que en dos momentos comunes a ambas novelas: cuando ambos personajes asisten a sus propios funerales y cuando cada novela termina con una promesa poco firme de reforma.

Primero, en ambos libros el héroe consigue vivir posiblemente la fantasía más increíble de todo niño mórbido y subestimado: espiar a sus propios dolientes y escuchar cuánto lamenta su muerte todo el mundo, y después regresar de entre los muertos para recibir una bienvenida de héroe. “Acaso un día se arrepintiese”, dice Tom refiriéndose a Becky, “cuando fuera ya demasiado tarde. ¡Ah, si pudiera morir, pero sólo temporalmente!” Típicamente, en el caso de Tom su versión de esta fantasía se da por casualidad. Por otro lado, Huck finge deliberadamente su propia muerte para escapar de su padre.

El final de los libros también guarda una sorprendente similitud. En Tom Sawyer, Huck acepta a regañadientes que la viuda Douglas lo acoja, pero en la última página no suena demasiado optimista con respecto a que se vaya a quedar con ella.

Al mismo tiempo, en el famoso final de Huck Finn, el personaje que da título al libro promete “poner tierra de por medio” si la viuda intenta con demasiada avidez “sivilizarlo” porque “ya ha pasado por eso anteriormente”. Realmente Huck ya ha pasado por eso porque Tom Sawyer termina con el mismo tono escéptico.

De hecho, Tom y Huck encajan perfectamente con sus libros homónimos. Al igual que Tom, Las aventuras de Tom Sawyer es escandaloso, pero también es suave, artístico y deseoso de agradar. Un modelo de construcción literaria, muestra su orgullo. Al igual que Huck, por otro lado, Las aventuras de Huckleberry Finn es desgarbado. Es torpe, necesita un final y su lenguaje a menudo le mete en problemas.

También tiene un toque genial. No se puede negar que algo está fundamentalmente fuera de control en el final de Huck Finn; pero obsérvelo más de cerca y vea si no es un defecto común a todas las vidas imperfectas. Huck y Jim se han equivocado en la bifurcación, se han pasado en un punto crucial, han perdido su ruta y no saben cómo regresar. ¿Quién de nosotros no ha sentido lo mismo? Definitivamente Twain lo debe haber sentido. Publicó su mejor libro a los cincuenta años pero vivió hasta casi los setenta y cinco.

Visto de este modo, el río Mississippi de Tom y Huck se convierte en una metáfora ilimitadamente renovable. Twain veía tan claramente como cualquiera que como estadounidenses estamos todos en la misma balsa, flotando entre dos océanos, con una tripulación de remeros de razas diversas, proclives a volcar pero no a encallar, por el momento.

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